Julian Obiglio Julian Obiglio
 
Julian Martin Obiglio Perfil Actividad Legislativa Notas de Opinión Videos Prensa
 
 
Notas de opinion de Julian Obiglio

Ahora el kirchnerismo va por las reservas

L

a nueva Carta Orgánica del Banco Central impulsada por el Gobierno Nacional contiene un cambio de reglas que incrementa la discrecionalidad y pone en riesgo la administración de la política monetaria y financiera. Todo ello con el objeto de continuar financiando un modelo económico que ya no es sustentable. De la misma forma que se apropiaron de los fondos de los jubilados, se quieren apropiar de las reservas del Banco Central, que son, a fin de cuentas, la garantía de los ahorros de todos los argentinos.

Uno de los cambios más significativos impulsados por el Gobierno es la modificación de la misión primaria del Central (preservar el valor de la moneda), que evidentemente no se viene cumpliendo. Se agrega entonces como misión contribuir “al desarrollo económico con equidad social”. Este último es un término tan difuso y ambiguo que le deja la puerta abierta a la autoridad monetaria –léase Poder Ejecutivo- para emitir todo el dinero que quiera. Ello, evidentemente, afectará la garantía del ahorro, y la capacidad adquisitiva de los salarios, especialmente el de las personas de menores recursos.

Otra de las modificaciones preocupantes es la que permite “regular las condiciones del crédito en términos de plazos, tasas de interés, comisiones y cargos…así como orientar su destino por medio de exigencias de reserva, encajes diferenciales y otros medios…”. La intención de dirigir los créditos hacia aquellos sectores o empresas que seleccione el Banco Central, es una aventura que no ha terminado bien en la historia argentina. Este mismo objetivo se introdujo en las reformas de las cartas orgánicas de 1946 y de 1973, provocando discrecionalidad y un importante salto inflacionario por la emisión monetaria resultante de la política de impulso a la supuesta inversión productiva.

Otro aspecto clave del proyecto es la eliminación de los límites que aún existen al uso de las reservas del Banco Central. A partir de esta reforma deja de existir la obligación de mantener una relación determinada entre la base monetaria y las reservas internacionales. Serán ahora las autoridades del Banco Central las encargadas de determinar cuál es el nivel de reservas óptimo que la entidad tiene que mantener, en función de las consideraciones de política cambiaria que estimen adecuadas. De esta manera se reduce el respaldo de la base monetaria, disminuyendo la calidad y solvencia del patrimonio de la entidad.

En síntesis, la reforma amplía las atribuciones de los miembros del Directorio del Banco Central y genera incentivos para continuar reduciendo el valor de la moneda argentina. Frente al creciente déficit fiscal el Gobierno recurre al tradicional método de emisión monetaria. En vez de ello, debería comenzar a ordenar las cuentas públicas en procura de un adecuado equilibrio fiscal. Lo que está en juego, una vez más, son los ahorros de todos los argentinos.

Marzo de 2012

[volver]
 
Julian Obiglio Fundación Nuevas Generaciones  
SEGUIME EN: Facebook Twitter Linkedin Youtube
Julian Obiglio