Julian Obiglio Julian Obiglio
 
Julian Martin Obiglio Perfil Actividad Legislativa Notas de Opinión Videos Prensa
 
 
Notas de opinion de Julian Obiglio

Política aerocomercial: Suben las tarifas, bajan los servicios

E

n los países más desarrollados, la política de cielos abiertos ha sido aceptada por la izquierda y la derecha, como el mejor sistema para brindar servicios aéreos de calidad a los consumidores.

En la Argentina, en cambio, el Gobierno Nacional acaba de fijar por resolución una nueva suba de tarifas para los vuelos de cabotaje, con alzas que en ciertos destinos llegan hasta el 80%. La intervención del Estado en la fijación de los precios no permite la competencia, y por lo tanto, convierte a los usuarios en rehenes de un sistema o, peor aún, de la deficitaria aerolínea de bandera.

Los consumidores deben tener la posibilidad de elegir precios, horarios, tipos de servicios, estándares de seguridad y frecuencias. Para ello debemos promover un mercado libre y competitivo, que permita la existencia de muchas aerolíneas volando por nuestros cielos. La intervención del Estado debe estar limitada al control de calidad y a la fijación de las normas de seguridad. No debe existir restricción alguna para la fijación de rutas nacionales e internacionales, número de aerolíneas, capacidad, frecuencias y tipo de aeronaves. El foco de la política pública aerocomercial debe estar puesto de una buena vez en los consumidores, y no en una empresa deficitaria.

Para lograr que muchas aerolíneas quieran venir a volar a nuestro país, es necesario escapar del sistema de precios controlados. Ellos deben ser determinados por la interacción de empresas y usuarios, sin perturbaciones ni injerencias fuera de los poderes de contralor propios del Estado. En Europa existe libertad de precios y las aerolíneas de bajo costo representan el 35% del tráfico intra-europeo, transportando más de 150 millones de pasajeros en 500 aviones. Sería lógico pretender lo mismo para nosotros.

El Gobierno Nacional sostiene que en caso de ir al sistema de cielos abiertos, las rutas no rentables quedarían sin cobertura y en consecuencia los usuarios de esas regiones permanecerían incomunicados. Ello es escandalosamente falso. Es justamente allí donde el Estado debe cumplir con su rol social y regulatorio. Si ninguna empresa solicita cubrir determinada ruta aérea, y ella es de importancia estratégica, lo que debe hacerse es convocar a una licitación pública para que esa ruta sea operada en forma subsidiada, por aquella empresa que menor subsidio requiera del Estado. Este es un punto central: se deben subsidiar las rutas, no las empresas. En la Argentina el Gobierno subsidia las empresas, principalmente a Aerolíneas Argentinas.

Si aplicamos lo que funciona en el resto del mundo, generaremos las condiciones necesarias para el desarrollo de nuestro país. No podemos seguir haciendo experimentos que ya son parte del pasado.

Febrero de 2012

[volver]
 
Julian Obiglio Fundación Nuevas Generaciones  
SEGUIME EN: Facebook Twitter Linkedin Youtube
Julian Obiglio