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Proyectos presentados por Julian Obiglio
Blanqueo de capitales
29-05-2013

Sr. Obiglio.- Señora presidenta: en primera instancia nos tenemos que preguntar en qué momentos los países hacen los blanqueos, en qué situaciones se permite este ingreso de capitales que se han ido. Recién lo decía el diputado Prat Gay al citar los ejemplos de Europa que se están dando en los últimos tiempos. Justamente, se hacen cuando hay una economía en crisis. Allí es cuando en casos excepcionales se llama a los capitales que se han ido del país y se les permite que reingresen.

Entonces, la pregunta que me hago en primer lugar es: ¿estamos en crisis? Si esto es así, ¿por qué no se reconoce? ¿Cuál es la situación extraordinaria que nos obliga a hacer este blanqueo?

Entonces, ante todo deberíamos sincerarnos, es decir, reconocer si esto se hace porque efectivamente hay una crisis o porque estamos ante alguna situación extraordinaria. En este caso, habría que decir cuál es.

Lo segundo que quiero decir, señora presidenta, es: ¿cuál es el mensaje que transmitimos a la sociedad con este tipo de normas? ¿Le estamos diciendo que el que evade es un gil o que es un vivo? Me parece que le estamos diciendo que si uno evade y no paga sus impuestos es un vivo, y que no se debe preocupar porque a los cuatro o cinco años va a haber una ley que le permitirá blanquear todo eso que evadió. Me parece que el mensaje que tenemos que transmitir a la sociedad ahora es el contrario, es decir, que la ley es igual para todos, que los impuestos se pagan y que hay que cumplir con las leyes.
La igualdad ante la ley no es un principio menor. Lo establece nuestra Constitución nacional y es la base de la convivencia en sociedad. Si violamos esto, todas las leyes pasan a ser relativas y hasta de cumplimiento selectivo para quien quiera el gobierno.

Voy a hacer algunas reflexiones sobre realidades que está reconociendo este proyecto de ley de blanqueo que nos envía el gobierno para que debatamos. Son duras realidades pero me parece que deberían estar reconocidas por el oficialismo y, por lo menos, debatidas para buscar una solución entre todas las fuerzas políticas.

La primera realidad que está reconociendo este proyecto es que existe una inmensa fuga de capitales, no sólo durante este año sino también en el anterior. Asimismo, durante 2011 también hubo importantes fugas de capitales.

En segunda instancia, este proyecto está mostrando una enorme falta de confianza para invertir. No hablo a nivel mundial sino de los propios argentinos. Quienes evaden, se llevan el dinero o lo guardan en una caja de seguridad –como las catorce o quince que se descubrieron en el Sur o debajo del colchón, no confían en su país para invertir su dinero. O tal vez confíen en su país pero no en el gobierno actual.
Tercer tema: la soledad mundial en la que nos encontramos. Tenemos uno de los yacimientos más importantes del mundo, pero no hay nadie que quiera invertir. Esto es medio raro. Contamos con un potencial impresionante pero nadie quiere venir a poner dinero. ¿Por qué? Porque hay que invertir a largo plazo y nadie confía en el largo plazo con el gobierno actual. Toda la gente que viene a invertir está exigiendo altísimas tasas de retorno a cortísimo plazo. Esas inversiones en materia energética son imposibles.

Otra realidad que nos muestra este proyecto de blanqueo es que el cepo cambiario ha fracasado en su totalidad ya que, si no existiera, no habría necesidad de implementar este tipo de proyecto tendiente a recuperar los dólares que se fueron.

Además, esta iniciativa nos muestra que las reservas del Banco Central están cayendo en picada. Estos son números públicos. Es muy preocupante lo que está sucediendo, y ni hablar de lo que está pasando con los bonos que se han metido en la sustitución de reservas reales. La verdad es que esto sería todavía más alarmante.

Si observamos la venta de inmuebles, la situación es más escandalosa todavía. Esto demuestra la realidad y el fracaso de las últimas políticas. En los dos últimos años se ha acumulado una caída del 68 por ciento en la venta de los inmuebles. Esto es muy importante. Por supuesto, al caer la venta de los inmuebles, cae el índice de la construcción y del empleo. Esto es lógico.

Voy a formular algunas preguntas, porque a veces son más importantes que las afirmaciones. Quiero que reflexionemos un poco sobre algunas cuestiones.

Treinta y cinco mil personas se acogieron al blanqueo en 2009. ¿Quiénes son esas personas? ¿Dónde está la lista? ¿Son las mismas que van a entrar ahora? ¿Qué seguimiento le dio la AFIP a esos evasores? ¿Les puso la lupa, como a aquellos que evaden una cuota del monotributo y les cae una inspección al día siguiente? ¿Son los mismos que vamos a volver a ver ahora? Es una pregunta interesante.

Segunda reflexión. Esta iniciativa no permite blanquear pesos. O sea que la gente que ha ahorrado en pesos, si no los ha declarado, no los puede blanquear. Entonces, los obliga a comprar dólares en el mercado paralelo y, de esa manera, luego podrá blanquear esos dólares.

¿Acaso no estábamos buscando pesificar la economía? De esta manera estamos haciendo que un montón de pesos negros se destinen a la compra de dólares. Es decir, el efecto exactamente contrario al que se buscaba.

Tercera pregunta: ¿no es injusto que los trabajadores paguen impuestos por su trabajo todos los meses y que los evasores no paguen nada por sus ganancias?

Otra reflexión. El oficialismo festeja que en los últimos diez años han duplicado la presión impositiva, y así lo manifestó el señor miembro informante en el día de ayer. La verdad es que no entiendo. ¿Ahora es progresista aumentar la carga impositiva? Es la primera vez que escucho en el mundo que un gobierno festeja porque duplica la carga impositiva. Hasta ahora he visto que los gobiernos festejan cuando logran reducir los impuestos para que los ciudadanos tengan más dinero, se invierta en el mercado y haya más trabajo. Sin embargo, este gobierno festeja porque ha duplicado los impuestos. Realmente, no lo entiendo.

Otra reflexión es la siguiente: ¿cuál es el plan general para bajar la inflación, recuperar la confianza, tener más trabajo, reactivar la economía? Esta es una medida aislada que, si estuviera dentro de un paquete general, sería discutible, porque estamos en medio de una crisis, perdiendo reservas y los capitales fugan. Entonces, deberíamos idear un plan general para reactivar la economía. Sin embargo, ello no ocurre. Repito: se trata de una medida aislada, sobre la que hay que preguntarse a quién se busca beneficiar.

Otro interrogante importante es por qué no se permite el blanqueo de propiedades en el extranjero de gente que las ha comprado y no las ha declarado. Por qué no se permite el blanqueo de joyas y obras de arte. Porque este proyecto está previendo un corto plazo. Lo que se pretende es que ingresen dólares, porque si efectivamente se estuviese buscando blanquear una economía informal se permitiría que toda la gente que por algún motivo ha invertido en el extranjero y no lo declaró, lo haga ahora. Ese no es el interés perseguido; solamente se pretende que ingresen dólares.

Otra inquietud: ¿para que baje el dólar, acaso no hay que absorber pesos? Esto es lo que dicen los manuales de economía. Sin embargo, este proyecto absorbe dólares, lo cual es exactamente contrario a lo que señalan dichos manuales.

Me parece que es preocupante para aquel que quiere invertir o que está endeudado en dólares la siguiente inquietud: ¿El CEDIN podrá entregarse compulsivamente para cancelar obligaciones en dólares? Es decir, ¿alguien que es deudor de dólares podrá decir a una persona que le cancela la deuda con esta cuasi moneda? Según lo que dice el proyecto, sí; pero el CEDIN valdrá en el mercado menos de lo que dice nominalmente.

El encaje del ciento por ciento de los dólares que reciban las entidades financieras es solo para ellas, pero pasa automáticamente al Banco Central. De modo que establecer en la norma que ese encaje no podrá ser utilizado es, por lo menos, ocultar que el Banco Central sí podrá hacerlo. Entonces, esos dólares que entrarán por el blanqueo, ¿para qué van a ser utilizados? La realidad es que no van a quedar en un encaje.

Un particular que recibe CEDIN podrá cambiarlos por dólares y guardarlos. Ahora, qué sucederá con los desarrolladores inmobiliarios. Recordemos que esta medida tiene por objeto reactivar dicho mercado. Un desarrollador inmobiliario que reciba CEDIN necesita cobrar los dólares y luego cambiarlos a pesos para cubrir sus necesidades financieras, realizar pagos, etc. Cuando vaya a liquidarlos, ¿a cuánto los va a poder vender? ¿al valor del dólar blue o 5 pesos? Según la norma, le pagarán 5 pesos. Entonces, ¿qué desarrollador inmobiliario tomará CEDIN? Ninguno, si el valor del dólar libre, sin restricciones del gobierno, es de 10 pesos. ¿Qué desarrollador inmobiliario aceptará un CEDIN si los dólares que recibirá, luego tendrá que venderlos a 5 pesos? Por ello, creo que la idea de que esta medida será un boom inmobiliario es equivocada.

Para ir terminando, vale la pena recordar que dos semanas antes de la presentación de este proyecto de ley se reunió en París el G-20 para tratar el tema de la lucha contra la corrupción. En esa oportunidad se acordó textualmente que los países van a “apoyar y fortalecer los esfuerzos para combatir el lavado de dinero”. Repito: “apoyar y fortalecer los esfuerzos para combatir el lavado de dinero”. Esto fue firmado por la Argentina y dicho textualmente en la reunión del G 20, dos semanas antes de la presentación de esta iniciativa.

Por lo tanto, me pregunto: ¿de qué lado está el gobierno, del lado de los evasores, de los que cometen delitos, o del lado de los trabajadores honestos? Nosotros no tenemos dudas: estamos del lado de los trabajadores y de los ciudadanos honestos. Por ese motivo vamos a votar en contra.
Muchas gracias Señora Presidenta.

Versión taquigráfica discurso Diputado Julián Obiglio
Sesión 29-05-13

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Julian Obiglio Fundación Nuevas Generaciones  
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