Julián Martín Obiglio Perfil Actividad Legislativa Notas de Opinión Videos Prensa
 
 
 
Proyectos presentados por Julian Obiglio

Presupuesto Nacional 2014, Emergencia económica e Impuesto al cheque

25-09-2013

Sr. Obiglio.- Señora presidenta: en nuestra Cámara el tiempo usual para debatir el presupuesto es de 45 días, más o menos, en promedio, teniendo en cuenta lo que ha sido la discusión en los últimos diez años. En esta oportunidad hemos dedicado nada más que tres días para discutirlo, por lo que hemos bajado el promedio de 45 días a tres días.

Es un presupuesto –para que tengamos noción de lo que estamos hablando- que está aprobando un gasto público de 2.320 millones de pesos por día, de 96 millones de pesos por hora, y de un millón y medio de pesos por minuto. Así que en tres días hemos tenido que resolver cómo se gastan un millón y medio de pesos por minuto, que aportan todos los argentinos con sus impuestos. Tres días nada más hemos dedicado a discutir este tema, y me parece que no es menor.

Para tener conciencia de lo que esto implica: tres días de gasto público pagarían la totalidad de la inversión que Chevron va a hacer en Vaca Muerta; son tres días de gasto público de la Argentina. Sin embargo, nosotros nos tomamos nada más que tres días para discutirlo. En esos mismos tres días, si ese gasto público lo hubiéramos destinado a inversión, ni siquiera habríamos precisado a Chevron en la Argentina.

Este presupuesto tiene varias particularidades que quiero destacar, entre muchas que se han señalado hoy y otras que van a destacar otros compañeros de mi bloque, pero quiero centrarme en algunas que me han llamado particularmente la atención.

Este presupuesto está previendo un aumento de la recaudación del 25 por ciento para el año que viene. Si nosotros miramos lo que es el aumento del PBI más la inflación que se está previendo, llegamos a un 17 por ciento. ¿Cómo se va a cubrir entonces esa brecha del 17 por ciento al 25 de aumento de la recaudación? Hay ocho puntos que el presupuesto no está explicando cómo se van a cubrir. Entonces, o vamos a tener un nuevo aumento de impuestos en la Argentina o claramente los números del presupuesto no están cerrando.

Miremos lo que son las exportaciones. El presupuesto dice que en 2014 vamos a aumentar las exportaciones en un 9,2 por ciento, y que para este año vamos a estar cerrando con un aumento de exportaciones respecto del año anterior del 5 por ciento. Es decir que técnicamente vamos a duplicar el aumento de las exportaciones de nuestro país.

¿En base a qué está previsto esto? No hay ningún parámetro objetivo ni ningún fundamento que diga cómo vamos a duplicar el aumento de las exportaciones de un año para otro. La verdad que este número es mágico.

Miremos las importaciones. La previsión para 2014 es un aumento del 8,6 por ciento de las importaciones de nuestro país. Al mismo tiempo se está previendo que finalizaremos el 2013 con un aumento del 10 por ciento respecto del 2012. O sea que técnicamente el año que viene vamos a tener menos importaciones que las que hubo este año. Tampoco sé cómo se va a lograr esto. ¿Vamos a tener nuevas restricciones en la Argentina para las importaciones? ¿Va a haber mayor producción nacional? ¿En base a qué se va a promover la producción nacional? ¿Dónde está eso en el presupuesto? Otro número mágico.

En cuanto a la emisión monetaria, si uno mira con detenimiento el presupuesto se encuentra con que nuevamente vamos a tener un crecimiento de la emisión monetaria de alrededor del 40 por ciento. Esto quiere decir que va a haber un 40 por ciento más de billetes circulando en la Argentina, los que cada día valen menos y circulan más rápido, porque nadie los quiere tener en sus manos. Se trata de otro 40 por ciento anual de emisión para el año que viene.

Miremos el empleo estatal. Lo que prevé el presupuesto es un aumento del 4,7 por ciento para el año que viene. La tasa de crecimiento de la población en la Argentina, o sea, la cantidad de nuevos argentinos por año, es del 1 por ciento. Por ello me parece que vamos a estar creando cada vez más empleo estatal, cuando todos los números nos indican que el sector privado no está creando empleo. Parece que el Estado ha decidido que va a aumentar su estructura y va a asumir esa creación de empleo que el sector privado no puede crear, porque no se prestan las condiciones para ello.

Miremos el presupuesto de seguridad. Se prevé que para 2014 va a haber un aumento del 11 por ciento del presupuesto de seguridad. Si miramos lo que es la inflación real, este teórico aumento del presupuesto en seguridad, en realidad, es un déficit. Va a haber menos dinero real invertido en seguridad de lo que hubo este año, y todos sabemos que la seguridad es el punto número uno en la agenda de los argentinos. Sin embargo, para el año que viene va a haber menos dinero real invertido en seguridad de lo que hubo este año.

Miremos el superávit previsto para 2014. Se prevén alrededor de 869 millones de pesos de superávit. La verdad es que el año pasado, cuando debatimos el presupuesto para 2013 también se había incluido un superávit previsto en 503 millones de pesos. ¿Cuál es la realidad? Que vamos a terminar con un déficit de 44.000 millones de pesos, cuando se había previsto un superávit por más de 500 millones de pesos. Entonces, ¿cómo podemos creer que este presupuesto está diciendo la verdad, que el año que viene va a haber 800 millones de pesos de superávit, cuando este año se equivocaron por 44.000 millones de pesos? Parece bastante difícil de creer.

Miremos la publicidad oficial, que es uno de los temas que más interesa al gobierno. Hay un aumento del 26 por ciento de la publicidad oficial. El año que viene vamos a gastar 950 millones de pesos en publicidad oficial. Con las necesidades que tiene nuestro país, 950 millones de pesos serán destinados a los medios oficialistas, porque todo va para allí, a un sistema de propaganda. Después nos vienen a hablar de las necesidades que tiene el país. En verdad, esto destruye cualquier tipo de discurso que hable de la pobreza en la Argentina.

Nuevamente aparece la emergencia económica. Esto ya lo hemos discutido en cantidad de sesiones de presupuesto, donde el oficialismo nos habla de las bondades del proyecto, de lo bien que viene el país, que los números son espectaculares, y otra vez quieren prorrogar la emergencia económica.

Fíjense lo que ha dicho la Corte Suprema sobre la emergencia económica: “La emergencia económica es una situación de grave perturbación económica, social y política que representa un máximo peligro para nuestro país.” Me gustaría saber cuál es el máximo peligro que estamos viviendo.

La verdad es que cuando vino el ministro de Economía no dijo que estábamos en máximo peligro o que había una situación de riesgo. Pese a ello, el oficialismo quiere aprobar una vez más la ley de emergencia económica.

Miremos lo que son los superpoderes o las facultades delegadas. Nosotros somos 257 diputados que vamos a debatir el presupuesto de la Nación Argentina, pero luego vamos a aprobar el otorgamiento de facultades a una sola persona para cambiar absolutamente todo lo que hayamos aprobado sobre el presupuesto.

¿Está claro esto? Todo lo que 257 personas habrán de discutir y, seguramente aprobar, va a poder ser modificado por una sola persona, que podría cambiar el destino y la jurisdicción que se dio a esos fondos.

Por más que acá se apruebe que se vaya a hacer un puente en San Luis, una sola persona puede decidir que esa plata se va a usar, por ejemplo, para hacer un hospital en La Matanza. O sea que todo lo que hayamos discutido y todas las planillas adjuntas son un dibujo, una fantasía, porque todo puede ser modificado por una sola persona.

Quizá tenga suerte el diputado Cigogna y se haga ese hospital en La Matanza, pero la verdad es que existe una discusión ficticia de 257 diputados para que después todo lo cambie una persona. Esto no es lo que establece nuestra Constitución, y por algo sabiamente se estableció que es el Congreso el que determina cuáles son los recursos que va a tener el Poder Ejecutivo para administrar, y no que el Poder Ejecutivo pueda hacer lo que quiere con toda la plata.

Para agravar esta situación, se hace una subestimación de recursos. Se prevé que va a ingresar menos dinero del que en realidad el gobierno sabe que va a ingresar, para después poder administrar como quiera ese dinero que ingresó por encima de lo que estaba presupuestado.

Así es como a esta altura del año solemos tener decretos de reasignación de 30.000 o 50.000 millones de pesos de recursos extras que ingresaron sin ningún tipo de control, decretos que después van a dormir a la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, donde quedan por años hasta que los tratamos en sesiones a las tres o cuatro de la mañana, cuando hay que votar lo último que queda y ya ni siquiera se quiere hablar de esos temas.

Voy a terminar haciendo alguna referencia a cómo está la Argentina hoy y qué es lo que prevé este presupuesto sobre la situación de la Argentina en el contexto regional.

Fíjense lo que son algunos indicadores que comparan a 18 países de la región con la Argentina. Aquí se observa cómo ha ido empeorando año tras año. En calidad institucional,  la Argentina está en el puesto número 13; antes estaba en el número 12. En libertad económica, Argentina está en el puesto 17; hemos empeorado. En percepción de corrupción, la Argentina está en el puesto número 9; en facilidad para hacer negocios: puesto número 11; en competitividad: puesto número 12; en respeto al respeto a la propiedad privada: puesto número 11; en inflación: puesto número 18 de 18; en aumento del PBI: puesto número 17; en gasto público sobre el PBI, posición número 16, y en la inversión extranjera directa, puesto número 9. Todos estos índices están calculados sobre 18 países de la región.

Esta es la realidad de la Argentina: estamos al final de la tabla de la región. Esto no lo digo yo solo, sino todos los indicadores que en la región y el resto del mundo se utilizan para medir la situación de los países, determinar si son confiables y atractivos a la inversión y establecer qué tipo de calidad de vida brinda a sus habitantes. Estamos en el fondo de la tabla.

¿Qué establece nuestro presupuesto respecto de esto? Que al mundo está yéndole pésimo y que la Argentina está fantástica. ¿De dónde han sacado estos datos? Las proyecciones de crecimiento del mundo son mucho mayores que las de nuestro país. Ninguna de esas realidades está reflejada en el presupuesto; no existe ningún plan para que la Argentina suba en la tabla, sea más confiable, que el mundo nos mire con mayor interés y, al fin de cuentas, que los ciudadanos vivan mejor. Cuando uno analiza la situación de los países mejor “rankeados” advierte que estos son los que dan mejor calidad de vida a sus habitantes.

Lo cierto es que estamos viviendo de lo que fue la bonanza de los últimos quince o veinte años, y todavía vivimos sobre esa base. Usamos las mismas rutas, las mismas antenas de telefonía celular, los mismos puertos, los mismos aeropuertos, es decir, exactamente la misma infraestructura; y cada vez hay más gente viviendo bajo la línea de pobreza.

Por todo esto, porque el presupuesto en nada refleja la realidad de la Argentina y no proyecta ningún tipo de mejora para la calidad de vida de nuestros habitantes, vamos a votar por la negativa. (Aplausos.)

 

CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA NACIÓN
11ª REUNIÓN – 25 de septiembre de 2013
9ª Sesión Ordinaria
[volver]
 
Julian Obiglio Fundación Nuevas Generaciones  
SEGUIME EN: Facebook Twitter Linkedin Youtube
Julian Obiglio