Julián Martín Obiglio Perfil Actividad Legislativa Notas de Opinión Videos Prensa
 
 
 
Proyectos presentados por Julian Obiglio
Tratamiento de Presupuesto Nacional 2011
10-11-2010

Sr. Presidente (Fellner).- Tiene la palabra el señor diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sr. Obiglio.- Señor presidente: cuando se analiza el presupuesto en cualquier país del mundo y el oficialismo esta en minoría en el Parlamento sucede que la oposición le hace propuestas y sugerencias de modificación.  Se busca un acuerdo, se consensúa, se incorpora lo que pide la oposición en esa negociación y después todos votan a favor. Esto lo vimos en el Parlamento español hace dos semanas cuando se votó el presupuesto: hubo una negociación entre oficialismo y oposición. Creo que la sesión duró una hora aproximadamente: cada uno de los bloques expuso su posición y luego todos votaron a favor de ese presupuesto.

Me gustaría que en la Argentina sucediera lo mismo, es decir que en la Comisión de Presupuesto y Hacienda la oposición hicieran algunas propuestas y el oficialismo incorporara las convenientes desde el punto de vista político. De esta manera, hoy podríamos estar aquí votando a favor de un presupuesto, dándole al Poder Ejecutivo de la Nación una herramienta tan necesaria.

Lamentablemente eso no ha sucedido, lo que nos obliga a generar un nuevo presupuesto alternativo, donde no se toca ninguna partida. Recién escuchaba a algunos señores diputados decir que algunas obras no se iban a hacer. Yo no vi en el dictamen de los grupos opositores que se quitara alguna de las obras que se iban a hacer. Por eso no puedo entender esto.

Hay dos temas que me preocupan del presupuesto. Voy a aprovechar este corto tiempo que tengo para referirme a ellos. Uno tiene que ver con la facultad con que cuenta el Poder Ejecutivo para cambiar las partidas, no sólo de un distrito a otro sino también de un ministerio a otro.

El dictamen que nos hemos obligado a elaborar junto con otros bloques propone quitar o restringir esa facultad. En verdad no es justo que luego de que el Congreso de la Nación aprueba cierto gasto para ser aplicado en una provincia, posteriormente una sola persona -titular del Poder Ejecutivo- pueda quitar todos los fondos de esa provincia y destinarlos a otra. Incluso puede haber casos extremos, como destinar fondos a la provincia de Salta, en el norte, y luego enviarlos a Tierra del Fuego, en la otra punta del país.

Lo mismo sucede con la reasignación de partidas de un ministerio a otro. No puede ser que se asignen para Salud y de un día para el otro pasen a Acción Social.

En las provincias en general hay un límite para reasignar partidas. Por supuesto que todo se hace dentro de una misma jurisdicción, porque es una misma provincia. Pero tampoco se permite que pasen de un ministerio a otro, sino que si ese dinero se destinaba a Salud, se puede cambiar el destino, pero dentro de esa área. No se puede pasar de Salud a Deportes. Es uno de los temas que me preocupa; de ahí las modificaciones que hemos propuesto en el dictamen de la oposición.

Estos son temas que se podrían haber discutido e incorporado con moderación en este dictamen conjunto, pero lamentablemente no se ha logrado.

Otra cosa que me preocupaba tiene que ver con qué se hace con el excedente de recaudación. Según cálculos privados, ese excedente podría generar un incremento en el presupuesto que varía entre el 25 y el 30 por ciento. Ese dinero luego es utilizado en forma discrecional, porque el sistema de control realmente no se puede ejecutar. El Poder Ejecutivo dicta un decreto reasignando todos esos fondos excedentes; luego viene a la comisión bicameral que controla esos decretos, y sé perfectamente –porque la he integrado- que se tratan meses después, luego de haberse ejecutado el presupuesto. Por eso ese control no existe.

Lo que se podría haber hecho, de manera más eficiente, es haber acordado qué se hacía con los excedentes de recaudación. Si se calcula que va a haber 30 mil millones de pesos de excedentes, podríamos urbanizar todas las villas de la Argentina, hacer todas las carreteras, los pasos a Chile que tanto piden las provincias limítrofes, la red de trenes que está frenada hace años y cloacas y agua corriente para todo el país. Todo eso se podría hacer con esos más de 30 mil millones.

¿No hubiera sido más lógico ponernos de acuerdo todas las fuerzas del país para hacer esas obras de infraestructura? Hasta podríamos haber hecho un plan quinquenal, que incluso afectaría al gobierno que viene, sea del color que fuere. En vez de esto, nos obligan a una posición en la que hay que decidir entre blanco o negro; nos obligan a todo o nada. Creo que esto definitivamente es malo para la política, para el país y para los ciudadanos, que en este momento podrían estar presenciando un debate en el que se discutieran todas las obras que necesita el país para acortar la brecha entre ricos y pobres, para que haya movilidad social ascendente, para sacar a mucha gente de la pobreza y definitivamente para lo que nos debe interesar a todos: igualar las oportunidades para todos los ciudadanos de la Argentina.

CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA NACIÓN
18ª  REUNIÓN  -  12º Sesión Ordinaria
18 de noviembre de 2009
 
[volver]
 
Julian Obiglio Fundación Nuevas Generaciones  
SEGUIME EN: Facebook Twitter Linkedin Youtube
Julian Obiglio